¿Gemini sabe demasiado de ti? Así le pones límites en tu Android
Gemini, la inteligencia artificial de Google, ya es un inquilino más en nuestros teléfonos Android. Viene con la intención de ayudarnos, de hacernos la vida más fácil, pero a veces da la sensación de que se ha mudado con todas sus maletas y ha empezado a hurgar en nuestros cajones. Correos, calendarios, documentos… ¿Realmente queremos que un algoritmo, por listo que sea, tenga acceso a todo?
La mala noticia es que no existe un interruptor mágico para «apagar» a Gemini por completo. La buena noticia es que sí puedes convertirlo en un compañero de piso más discreto, estableciendo claras fronteras digitales. Te contamos cómo.
El primer paso: Revisa a qué apps tiene acceso
Por defecto, Gemini puede entrometerse en tus aplicaciones de Google para ofrecerte asistencia. Hablamos de Gmail, Drive, Calendar, Keep y compañía. Incluso está empezando a cotillear en Chrome, YouTube y apps de terceros como WhatsApp en algunas regiones.
Es hora de hacer una revisión de permisos. El proceso es sencillo:
- Abre la aplicación de Gemini en tu Android.
- Toca tu foto de perfil en la esquina superior derecha.
- Selecciona la opción «Apps conectadas».
Te encontrarás con una lista que parece el registro de entradas y salidas de tu vida digital. Aquí puedes desactivar el acceso a cualquier aplicación que consideres territorio privado. ¿Que no quieres que Gemini escarbe en tus correos? Desconecta Gmail. ¿Prefieres que tu calendario no sea materia de análisis? Fuera Calendar. Tú mandas.
¿Qué ganas con esto?
Básicamente, control. Limitas el contexto del que Gemini puede extraer información para responder a tus preguntas. Seguirá funcionando, pero con un conocimiento más acotado de tu mundo, lo que, dependiendo de tu nivel de paranoia digital, puede ser muy reconfortante.
Segundo: Domina el gesto que lo invoca
En muchos móviles, mantener pulsado el botón de encendido es la llamada directa a Gemini. Es como tener a alguien en casa que aparece en la cocina cada vez que abres la nevera. Puede ser útil, pero también agotador.
Cambiar este atajo depende del fabricante de tu teléfono, así que es una pequeña aventura de configuración:
- En Android puro (Pixel y similares): Ve a Ajustes > Sistema > Gestos y busca la opción para reasignar la función «Mantener pulsado el botón de encendido».
- En Samsung: La ruta suele ser Ajustes > Funciones avanzadas y ahí buscar la configuración de los botones físicos.
- En otras marcas: Explora los ajustes de «Gestos», «Botones» o «Funciones especiales».
El objetivo es que ese gesto deje de lanzar a Gemini y, si lo prefieres, no haga nada o active otra cosa (como la linterna, que siempre es más útil de lo que uno cree).
Tercero: Busca en Google como en los viejos tiempos (sin resúmenes de IA)
Gemini no solo vive en su app. Su influencia se extiende al buscador de Google en forma de «AI Overview», esos resúmenes que aparecen arriba de todo antes de los enlaces azules de toda la vida. A veces son prácticos, otras veces son… bueno, peculiares.
Si añoras la simplicidad de una lista de resultados sin interpretaciones de una IA, hay un truco rápido:
Realiza tu búsqueda normal en Google. Justo debajo de la barra de búsqueda, verás varias pestañas. Junto a «Todo», «Imágenes» y «Noticias», hay una que dice «Web». Púlsala.
Como por arte de magia (o de código), los resúmenes de IA desaparecerán y te encontrarás frente a la clásica y querida lista de enlaces azules. Es tu portal a la internet de 2015, y a veces, eso es justo lo que necesitas.
Recupera el control de tu experiencia digital
La inteligencia artificial integrada es el presente, pero eso no significa que tengamos que ceder toda nuestra privacidad por defecto. Configurar estos límites no es ser un tecnófobo; es ser un usuario consciente. Es decidir hasta dónde quieres que llegue la «ayuda» y a partir de qué punto se convierte en intromisión.
Con estos tres ajustes —restringir apps, controlar el gesto de activación y saltarse los resúmenes de IA— recuperas una buena porción de soberanía en tu dispositivo. Gemini seguirá ahí, listo para asistirte, pero ahora lo hará desde la distancia que tú le hayas marcado. Y eso, en el mundo digital actual, es un pequeño gran triunfo.



